Pregunta 1
Tarea 3 · Bibliotecas de objetos: pedir prestado en lugar de comprar
¿Cuántas veces ha utilizado usted el taladro que guarda en el armario? Según diversas estimaciones, una herramienta de este tipo se usa apenas unos minutos a lo largo de toda su vida útil. Esta constatación está detrás de uno de los fenómenos más curiosos de los últimos años: las bibliotecas de objetos. (1) ______
El funcionamiento es muy sencillo. Los usuarios se inscriben, a menudo pagando una pequeña cuota anual, y pueden llevarse a casa desde una máquina de coser hasta una tienda de campaña o un proyector. (2) ______ Si el objeto se devuelve dañado por un mal uso, el usuario debe hacerse cargo de la reparación.
La mayoría de estas iniciativas nació gracias al impulso de asociaciones de vecinos o colectivos ecologistas, que empezaron recogiendo donaciones de objetos que la gente ya no usaba. (3) ______ En la actualidad, algunas bibliotecas municipales han incorporado este servicio a su oferta habitual, junto a los libros y las películas.
Sus defensores sostienen que los beneficios van mucho más allá del ahorro. Compartir objetos reduce la cantidad de residuos y la extracción de las materias primas necesarias para fabricar productos nuevos. (4) ______ Muchas bibliotecas de objetos organizan, además, talleres de reparación en los que voluntarios enseñan a arreglar pequeños electrodomésticos, lo que contribuye a alargar la vida de los aparatos.
No obstante, el modelo también se enfrenta a dificultades. La principal es la falta de espacio: guardar cientos de objetos voluminosos exige locales amplios, y alquilarlos en el centro de las ciudades resulta muy caro. (5) ______ A ello se suma la dependencia del voluntariado, que no siempre garantiza una atención estable.
Pese a todo, quienes participan en estos proyectos se muestran optimistas. (6) ______ Para ellos, se trata de un cambio cultural lento, pero imparable: el paso de una sociedad que valora la propiedad a otra que da más importancia al acceso.
¿Qué fragmento corresponde al hueco (1)? (Hay ocho fragmentos para seis huecos: dos no se usan).
- A. Con el tiempo, el éxito de la propuesta hizo que algunas administraciones se interesaran por ella.
- B. Por eso, varias de ellas se han trasladado a barrios periféricos o comparten local con otras entidades.
- C. Se trata de espacios donde, en lugar de libros, se prestan herramientas, electrodomésticos o material deportivo.
- D. Por este motivo, la mayoría de los usuarios prefiere comprar objetos de segunda mano.
- E. Recuerdan que hace solo unos años nadie imaginaba que compartir coche o bicicleta llegaría a ser algo habitual.
- F. El préstamo suele durar una semana, aunque puede ampliarse si nadie más ha reservado el mismo artículo.
- G. De hecho, fueron los propios fabricantes quienes propusieron la idea a los ayuntamientos.
- H. Pero también fomenta la relación entre vecinos, que se conocen al recoger o devolver los objetos.
Ver respuesta y explicación
Respuesta correcta: C. Se trata de espacios donde, en lugar de libros, se prestan herramientas, electrodomésticos o material deportivo.
Explicación
Tras nombrar por primera vez «las bibliotecas de objetos», el texto necesita definirlas: C explica qué son («espacios donde, en lugar de libros, se prestan herramientas…»).
G («fueron los propios fabricantes…») contradice el tercer párrafo, que atribuye el origen a asociaciones y colectivos ecologistas; D presenta una consecuencia sin sentido.